El nuevo Sistema de Entradas y Salidas (EES) entró en funcionamiento el 12 de octubre de 2025. Los países europeos que utilizan el EES lo están implementando gradualmente en sus fronteras exteriores. Esto significa que la recogida de datos se irá implementando progresivamente en los pasos fronterizos hasta su aplicación plena, como muy tarde, el 10 de abril de 2026.
Para obtener más información, visita en el sitio web oficial: ¿Qué se entiende por puesta en marcha progresiva del EES?.
Ideas clave:
- EES (Entry/Exit System) no es una nueva norma migratoria, sino un cambio profundo en la forma en que Europa observa registra y recuerda el movimiento de personas.
- Con el EES, la regla 90 días en un periodo de 180 deja de ser una cuestión de interpretación práctica y se convierte en un hecho verificable.
- El verdadero impacto del sistema no está en la frontera, sino en lo que ocurre antes y después del viaje.
Cuando la frontera deja de ser un sello
Durante décadas, las fronteras europeas fueron un punto de decisión puntual. Un funcionario, un pasaporte, un sello. La entrada o salida quedaba registrada en una página y, con el paso del tiempo, se iba desdibujando entre viajes, renovaciones y documentos nuevos.
Ese modelo respondía a una época en la que la movilidad internacional era episódica. Hoy en día, la movilidad internacional es estructural. Viajar ya no es una excepción, sino parte de la vida profesional, familiar y económica de millones de personas.
EES surge precisamente de esa constatación: la frontera ya no puede depender de gestos manuales en un mundo de movilidad constante.
Ahora, el sello se sustituye por el dato, donde:
- La memoria física se sustituye por un historial digital.
- Se reduce la discrecionalidad y se aumenta la trazabilidad.
En este nuevo contexto, la frontera deja de ser un instante. Se convierte en un proceso continuo.
Qué es el EES (y qué no es)
El Sistema de Entrada y Salida (EES) de la Unión Europea (UE) es un sistema digital de control fronterizo puesto en marcha el 12 de octubre de 2025 para registrar automáticamente a los viajeros no pertenecientes a la UE (durante estancias cortas de 90 días). Sustituye los sellos en los pasaportes por datos biométricos (huellas dactilares/foto) y estará plenamente operativo en el espacio Schengen a partir del 10 de abril de 2026.
Una de las confusiones más habituales es interpretar el EES como una autorización o un permiso. No lo es.
El EES no concede derechos ni autoriza estancias, sino que registra hechos.
Su función es sencilla y esencial: crear un registro fiable de los movimientos de entrada y salida de ciudadanos de terceros países que viajan a Europa por estancias cortas.
El sistema registra automáticamente la fecha de entrada, de salida y de denegación de acceso.
Para ello, sustituye los sellos por datos biométricos, lo que reduce los errores de identificación y las duplicidades.
En la práctica, el EES no toma decisiones sobre ti. Toma decisiones sobre datos acumulados.
A efectos del EES, se entenderá por «nacional de un país no pertenecientes a la UE» a todo viajero/a que no posea la nacionalidad de ningún país de la Unión Europea, ni de Islandia, Liechtenstein, Noruega o Suiza.
La regla 90/180 en la era del registro automático
Pocas normas han generado tanta confusión como la regla de los 90 días dentro de cualquier periodo de 180, no porque sea conceptualmente compleja, sino porque hasta ahora se aplicaba en un entorno imperfecto.
Sellos borrosos, pasaportes renovados, cálculos aproximados... El sistema toleraba el error porque no tenía alternativa.
Con EES, cada día cuenta, cada entrada queda registrada y cada exceso se detecta sin margen a la interpretación.
Las personas que viajan frecuentemente dejan de moverse en un terreno de estimaciones y entran en uno de certeza aritmética total.
La norma no cambia. Cambia la tranquilidad de quien la entiende... Y la exposición de quien no.
¿Qué ocurre si una persona que ya ha permanecido en el espacio Schengen durante 90 días en un período de 180 días intenta volver a entrar?
Se le denegará la entrada en la frontera. Asimismo, se registrarán los datos sobre la denegación de entrada en el EES y, cuando la persona no esté sujeta a dicho registro, se estampará un sello de entrada cancelada en su pasaporte.
Perfiles para los que EES sí cambia las reglas del juego
Para la mayoría de los viajeros esporádicos, EES apenas será perceptible. Pero no todos viajan de forma ocasional.
Hay quienes tienen una relación recurrente, casi cotidiana, con Europa, aunque jurídicamente sigan siendo visitantes.
El impacto es especialmente relevante para:
- Viajeros frecuentes por motivos profesionales.
- Personas que encadenan estancias largas por turismo.
- Los familiares de residentes europeos.
- Profesionales con actividad internacional.
Para todos ellos, EES introduce una exigencia nueva: planificar como si cada viaje dejara una huella permanente.
EES y ETIAS: del control reactivo al preventivo
El EES no actúa en solitario. Forma parte de una arquitectura más amplia en la que se integra el Sistema Europeo de Información y Autorización de Viajes (ETIAS).
Si EES observa el pasado, ETIAS examina el futuro. El primero registra lo ocurrido y el segundo evalúa lo que está por venir.
EES proporciona un historial objetivo de movimientos, mientras que ETIAS utiliza esa información para evaluar los riesgos antes del viaje.
El resultado es un sistema menos improvisado y más anticipatorio, en el que la frontera empieza mucho antes del aeropuerto.
Un calendario que no admite indiferencia
El EES se ha ido implementando gradualmente en las fronteras de más de veinte países europeos en los últimos meses. Estos países han ido implementando progresivamente los distintos elementos del EES, incluido el registro de datos biométricos, como imágenes faciales y huellas dactilares. Sin embargo, es posible que, al principio, no se recopilen los datos biométricos (imagen facial y huellas dactilares) de los viajeros en todos los pasos fronterizos y que, por lo tanto, tus datos personales no se almacenen en el sistema. Los pasaportes seguirán sellándose como de costumbre.
La introducción gradual del EES durará hasta 2026, momento en que el sistema estará plenamente operativo en todos los pasos fronterizos de los países que lo utilizan.
El despliegue del EES es progresivo, pero su lógica es definitiva.
- Octubre de 2025: inicio del funcionamiento del sistema.
- Año 2026: implantación plena y normalización del control digital.
La transición no es una tregua. Es una invitación a adaptarse antes de que el sistema se vuelva rutinario.
Los errores del pasado pesan más ahora
Los hábitos que antes parecían inofensivos adquieren un nuevo significado con el EES. Los errores más frecuentes del pasado fueron los siguientes:
- Confiar en cálculos aproximados.
- No tener en cuenta el período completo de 180 días.
- Asumir que los pequeños excesos pasan desapercibidos.
La precisión del sistema no castiga. Simplemente no olvida.
Conclusión
El EES no es una medida restrictiva. Se trata de una medida de memoria operativa, ya que ahora viajas por una zona continental que recuerda.
Europa ha decidido controlar con exactitud quién entra, cuándo y por cuánto tiempo. Para el viajero informado, esto aporta seguridad y previsibilidad. Para quien improvisa, supone un obstáculo.
Comprender el EES ya no es una cuestión técnica. Es una condición básica para moverse con tranquilidad por la nueva Europa digital.
Este artículo es informativo y no sustituye el asesoramiento legal individualizado.
ETIAS/EES 2026: Viajes, control fronterizo y regla 90/180
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